Los fanáticos de Penny Dreadful estábamos de suerte. La serie interpretada por Eva Green volvía con una nueva historia que se distanciaba de lo que el espectador ya conocía y con una nueva actriz al frente dispuesta a conquistarnos. Natalie Dormer (Juego de Tronos) se pone en el pellejo de una nueva heroína sobrenatural, interpretada esta vez de una forma más académica pero que se luce bastante en su múltiple papel. Nuestras primeras impresiones han quedado algo descafeinadas con el regreso del serial de turno. Calidad no le falta al show pero el piloto peca de largo y además, pretende empaparnos de una trama de racismo y desigualdades sociales que por una parte es interesante pero eclipsa a lo que tendría que brillar con más fuerza en primera instancia que es la temática fantástica o de terror. Rescatamos la escena del ascensor (que recuerda un poco al piloto de American Gods) y al magnífico arranque en el campo. Hay cosas que podrían estar distribuidas de otra manera para no saturar con paja innecesaria pero bueno, deja un margen de interés para que el televidente quiera saber un poco más de lo que va a acontecer a continuación.